lunes, 28 de diciembre de 2009

«Now is when, Galicia is where»


Al leer el nuevo eslogan de promoción de Galicia como destino turístico internacional, enseguida pensé que debía ser una traducción del inglés. Porque de no ser así, resultaría ser un mensaje críptico para la mayoría de los españoles, y más aún para los gallegos. Y efectivamente lo es; por eso titulé este artículo con el lenguaje original.

Se me ocurren varios comentarios. El primero es la necesidad de dar a conocer a Galicia, porque el nombre de nuestro territorio apenas es conocido, cuando no confundido, fuera de las fronteras interiores y las de los Estados más cercanos. Lo que se conocen son nuestras principales ciudades: A Coruña, por el Dépor y el puerto; Santiago, por la catedral; y Vigo, también por su puerto. No debemos olvidar que estamos en un mundo de ciudades donde los escenarios urbanos son las imágenes del mundo actual. Salvo excepciones, las regiones no dejan de ser una realidad administrativa que en el mundo global pasan a un segundo lugar. Por eso se entiende la necesidad de hacer una campaña intensiva para dar a conocer Galicia como destino de viajes.

Pero no deberíamos olvidar que no partimos de cero, que ya tenemos ciudades cuyo nombre, al menos, circula en los mapas mentales de la globalización, y que si al mapa turístico nos referimos, tenemos en el Camino de Santiago una marca turística de alcance y valor universal que aporta a Galicia una imagen muy atractiva, si no la estropeamos con la masificación, la vulgarización y la lematización turística al uso. Como se trata de sumar, sería muy razonable que la nueva frase se asociara a las ciudades, al Camino, a las rías y a otros recursos de interés ya conocidos.

Una segunda reflexión se refiere al propio eslogan. A mí me parece excelente que, al fin, desde la Administración se proyecte a Galicia en el exterior con un lenguaje pensado desde los que pueden ser en el futuro nuestros visitantes. Las ciudades, los territorios, deben ser vistos desde fuera para acertar en su promoción exterior. Esto en Galicia es muy importante, porque en los últimos años un fundamentalismo idiomático ha llenado el país de carteles, indicadores, folletos y publicaciones turísticas solamente en gallego, cuando lo lógico sería que estuvieran pensados para facilitar su comprensión a los visitantes, que nunca hablan nuestra lengua. Es muy importante promocionar el gallego, perfeccionar el gallego, hablar y escribir en gallego, pero debemos de saber cuándo es correcto utilizarlo o cuándo debemos compartirlo con otro idioma para que los fines previstos se alcancen. ¿Se imaginan ustedes qué pensaríamos nosotros cuando, al visitar Irlanda, todo estuviera escrito en gaélico? Tan malo es el cosmopaletismo que rechaza el gallego, como imponerlo a los que no lo entienden y que vienen a Galicia para conocernos mejor. Una vez aquí ya sabrán que tenemos un idioma propio.

Y aún me queda una tercera cuestión: ¿Cómo les sonará a los españoles, nuestros principales visitantes, el eslogan oficial? Yo creo lo de «Ahora es cuando, Galicia es donde» les parecerá un jeroglífico. Claro que a lo mejor el intento de descifrarlo lo puede hacer más popular. A lo mejor eso es lo que pensaron los catalanes que diseñaron la campaña. A lo mejor, no. A lo mejor pensaron otra cosa ¡Qué tontos son estos gallegos que con su dinero contratan casi siempre a empresas de fuera cuando ellos las tienen tan buenas o mejores! A lo mejor llegará el día que también los que gestionan la Xunta harán suyo lo de ¡Vivamos como galegos! ¡Malo será!

Enlace con el artículo de opinión de Andrés Precedo Ledo publicado en La Voz de Galicia del día 26/12/2009

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