miércoles, 30 de diciembre de 2009

Feijóo pide al Apóstol "protección" en "momentos de dificultad"


El presidente de la Xunta insta a "ver en la unidad la fuerza" de Galicia ·· Monseñor Julián Barrio apela al "compromiso" de los católicos con "la defensa de la vida y de la paz" y critica el "empeño enfermizo" actual de "eliminar a Dios"

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, instó hoy a los gallegos a "ver en la unidad la garantía de la fuerza" de Galicia y pidió al Apóstol Santiago su "protección" para toda la población en "momentos de dificultad" como el actual.

En su intervención como delegado regio en la Ofrenda de Traslación del Apóstol Santiago, Núñez Feijóo aseguró que Galicia "necesita la intercesión" del Apóstol para "no caer en el desasosiego" y "ver en la unidad la garantía de su fuerza" y de una Comunidad "fuerte, democrática y autogobernada". Asimismo, aseguró que "la España que quiere seguir avanzando hasta llegar a la madurez democrática" necesita "afianzar una unidad solidaria entre su rica diversidad de territorios" y apeló al espíritu jacobeo como "requisito imprescindible para afrontar los desafíos" actuales.

Con la vista puesta en el próximo Año Santo 2010, Núñez Feijóo erigió al Camino de Santiago como "arteria principal" de Europa y animó a la UE a "seguir dando pasos hacia una mayor integración política y económica" para que "la Comunidad Internacional haga honor a su nombre".

Durante su intervención, el delegado regio afirmó que los vínculos entre personas y territorios "han de asentarse también en la cultura y la espiritualidad", por lo que consideró "especialmente oportuna" la celebración del Xacobeo 2010, en el que "Galicia volverá a ser un punto de referencia" y "un faro capaz de orientar en medio de la penumbra".

Tras recordar a "la multitud de hombres y mujeres de todos los tiempos" que han recorrido el Camino de Santiago, Núñez Feijóo pidió al Apóstol "protección" para los peregrinos durante el Año Santo y para toda la población, ante las "carencias" que se "acentúan" en "momentos de dificultad".

"Tu santa presencia en el pasar de los años de hará recordar instantes similares en nuestra historia", apuntó Feijóo, que recordó un "extenso catálogo de penurias" como guerras, hambrunas y epidemias. Sin embargo, en los actuales "momentos difíciles", dominados por la crisis económica, Feijóo pidió ayuda al Apóstol para "sobreponerse".

Por su parte, el arzobispo de Santiago, Monseñor Julián Barrio, apeló en su réplica al "compromiso" de los católicos con "la defensa de la vida y de la paz" y criticó el "empeño enfermizo" actual de "eliminar a Dios" del horizonte humano "con el reclamo del progreso y de la ilusión por absolutizar la autonomía y libertad humana".

En esta línea, Barrio Barrio explicó que "frente al drama moral, social y cultural de la crisis de valores que padece" la población, es necesario "afrontar los retos de una postmodernidad que se vive al día ignorando el sentido trascendente de la vida" a través de "la verdad, la fraternidad y la solidaridad con los agobiados por las diferentes clases de pobrezas".

En un discurso en gallego y en castellano, el arzobispo de Santiago consideró necesario que los católicos "ofrezcan aquella visión de la vida que dimana del Evangelio" aunque "genere incomodidades" en un "presente fatigoso". "El cristiano está llamado a trasformar la realidad, dando soluciones no solo materiales, si no morales y espirituales", sentenció.

Con el acto de Traslación se conmemora todos los años el día 30 de diciembre el legendario traslado de los restos del Apóstol Santiago desde el puerto de Jaffa (Jerusalén) hasta las costas gallegas, donde fueron desembarcados en el muelle de Iria Flavia (Padrón).

El acto de hoy comenzó sobre las 11.30 horas, con la entrada de las tropas en la Praza do Obradoiro, para lo que la lluvia dio una tregua en la capital gallega. El delegado regio, Alberto Núñez Feijóo, pasó posteriormente revista a las tropas y saludó a las autoridades invitadas, entre las que se encontraban los conselleiros, el alcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo, la presidenta del Parlamento de Galicia, Pilar Rojo y el delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro. Núñez Feijóo intercambió además unas palabras con el ex presidente de la Xunta Manuel Fraga.

La comitiva oficial entró después en la Catedral de Santiago, donde al mediodía, y con un ligero retraso, dio comienzo la Misa cantada presidida por monseñor Julián Barrio Barrio. Durante la ceremonia, el delegado regio realizó la ofrenda al Apóstol, que fue contestada por el Arzobispo.

Sobre las 14.00 horas, una vez terminada la ceremonia, Alberto Núñez Feijóo se dirigió a la Casa Consistorial compostelana para firmar en el Libro de Honor.

Enlace con la noticia de El Correo Gallego publicada el día 30/12/2009

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